SECTOR PRIVADO

El proyecto PROGRESA Unión Europea generó impactos positivos y sostenibles a largo plazo mediante el establecimiento de modelos de negocios inclusivos basados en alianzas con el sector privado; creando un círculo virtuoso cuyos resultados fueron ganar-ganar

En el diseño del proyecto PROGRESA, Swisscontact contempló como aspecto clave la participación del sector privado; algo que estuvo reflejado en las metas del proyecto y en la contribución financiera de las partes involucradas. Estas alianzas con socios privados como el Instituto Hondureño del Café (IHCAFE), especializado en investigación y transferencia de tecnología en el cultivo de café, quien aportó una contrapartida de 1 000 000 Euros y Molinos de Honduras (parte del grupo Volcafe, de la empresa internacional ED&F MAN), una empresa exportadora de café con presencia a nivel nacional, quien contribuyó con 660 473 Euros, garantizaron el acceso a mercados, así como también la sostenibilidad de las acciones llevadas a cabo durante el proyecto.

El proyecto PROGRESA contribuyó con metodologías de trabajo capacitación y asistencia técnica no solo a nivel del campo, sino también al sector privado; con un sistema de monitoreo sólido y con la elaboración de planes estratégicos y formalización de organizaciones productoras; hitos importantísimos para que los exportadores pudieran establecer mecanismos de comercialización formales con los diversos grupos.

La adopción de tecnologías eficientes en el campo aseguró la mejora de las unidades productivas y el apoyo al establecimiento de mecanismos formales de comercialización entre organizaciones de productores y empresas exportadoras, esto condujo a relaciones más fuertes y duraderas; aperturando, paralelamente las opciones de financiamiento para el campo, un círculo virtuoso cuyos resultados fueron ganar-ganar.

Alianzas comerciales y acceso a mercados

El proyecto también posibilitó que los productores obtuvieran mejores precios por el café al facilitar el contacto directo con empresas exportadoras quienes compraron el grano directamente a las organizaciones a precios más altos, evitando intermediarios y tomando en cuenta el perfil de taza; algo que aumenta el valor del producto colocándolo en la categoría de cafés especiales. Estas alianzas también significaron una reducción en los costos del transporte (gratis en algunos casos) y el pago de anticipos en efectivo (o en insumos) a tasas entre 1.5 a 2% mensual, a diferencia del 5 a 10% que ofrecían los intermediarios.

En lo que respecta al cacao, el proyecto también facilitó alianzas comerciales con grandes empresas exportadoras como Chocolats Halba Honduras, que, además de comprar el grano de cacao fino de aroma a un precio basado en su calidad, proveyó capacitación sobre el proceso de cosecha, fermentación, almacenamiento y catación; iniciativas que incrementaron el volumen de producción del cacao de primera calidad.

Mayor competitividad para las empresas privadas

Trabajar junto al sector privado en las cadenas de valor da como resultado ventajas competitivas para las empresas ya que acceden fácilmente a las redes de productores, así cumplen con sus objetivos comerciales y se aseguran de la calidad del producto. En el caso de café y el marañón, varias cooperativas de la zona lograron un sello orgánico y se certificaron en comercio justo, algo que demuestra no solo la calidad del producto, si no que impacta de manera positiva en el precio, aumentando los ingresos de productores y sus familias.

Respecto al acceso a mercados, en el marco de la Mesa del Café (un espacio de concertación de varias organizaciones, empresas e instituciones) se organizaron dos competencias de cafés especiales con representantes de compradores internacionales de Corea, logrando precios entre US$1.5 a US$15 la libra para 85 caficultores de la región.

Inversión en apoyo técnico del sector privado y acceso a crédito

El socio Molinos de Honduras capacitó a 2020 productores en un paquete tecnológico llamado VOLCAFE que incrementó la productividad y la calidad de la cadena de valor debido a la adopción de buenas prácticas en manejo de tejidos, aplicación de fertilizaciones fraccionadas y manejo integrado de plagas. Esto mejoró considerablemente la calidad del producto y aportó a la resiliencia. Como contrapartida, el proyecto PROGRESA capacitó a los equipos técnicos de la empresa en la metodología Escuelas de Campo (ECAs) ampliando su enfoque de trabajo.

Junto con empresas fabricantes de fertilizantes se prepararon fórmulas basadas en los análisis de suelos para 5280 caficultores y 134 cacaoteros, reduciendo así los costos de estas soluciones que en muchos casos son imposible de cubrir por los productores. También, proveedores de equipos de poda impartieron capacitaciones a productores de marañón sobre mejores prácticas en el manejo de tejidos de las plantaciones.

Respecto a el acceso a financiamiento, empresas habilitaron el crédito sin intereses para adquirir plántulas de cacao fino de aroma certificado, lo cual permitió la siembra de 540 manzanas. Y en marañón, gracias a una negociación con cooperativas de crédito, se abrió financiamiento de fondos para la compra de semillas asegurando así el cumplimiento de los volúmenes contratados para la exportación.