Para lograr un cambio sostenible, nos centramos en tres áreas principales.
El mundo laboral está experimentando cambios rápidos y los sistemas educativos globales no están siguiendo el ritmo. Millones de personas, especialmente mujeres y grupos marginados, carecen de acceso al desarrollo de competencias y formación pertinentes. Barreras sistémicas les impiden aprovechar de nuevas oportunidades, poniendo en peligro la seguridad de sus ingresos y limitando sus posibilidades de llevar una vida autónoma.
Nuestra solución para el desarrollo de competencias y el empleo:
Muchos países en desarrollo y emergentes abarcan un enorme potencial de emprendimiento. Sin embargo, la falta de financiamiento, la fragilidad de los ecosistemas y el limitado acceso al mercado obstaculizan la innovación. Para que las empresas crezcan y se vuelvan más resilientes, y para la creación de puestos de trabajo, se necesitan mejores condiciones.
Cómo apoyamos el desarrollo empresarial:
El cambio climático y la degradación medioambiental afectan tanto a las zonas rurales como a las urbanas. Los pequeños agricultores luchan contra la degradación del suelo y las condiciones meteorológicas impredecibles, mientras que las ciudades en crecimiento se enfrentan a unas infraestructuras desfasadas. Esto desequilibra cada vez más los ecosistemas y los medios de vida.
Cómo impulsamos la transformación ecológica:
Nos basamos en enfoques de desarrollo que sean sostenibles, orientados al mercado y que mejoren la calidad de vida de las personas en las economías en desarrollo y emergentes. Nos centramos en reforzar las habilidades individuales, así como la competitividad empresarial.