En Bolivia, aproximadamente dos tercios de la electricidad se generan a partir de gas natural. Esta alta dependencia evidencia la necesidad de diversificar la matriz energética hacia fuentes renovables, con el objetivo de mejorar la resiliencia del sistema, garantizar la continuidad del suministro y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
La autogeneración de energía a través de paneles solares y la introducción de la generación distribuida son mecanismo que podrán generar una red menos dependiente de la energía fósil y más eficiente.
Por otro lado, a introducción de la movilidad eléctrica en el transporte público urbano genera reducción de costos de operación, transporte más inclusivo y limpio y permite modernizar el sistema.
Sin embargo, ambas propuestas de mejora requieren vencer las barreras de la inversión inicial. El proyecto trabaja generando instrumentos financieros para facilitar la transición hacia tecnologías más sostenibles. Adicionalmente ambos sectores requieren de asistencia técnica especializada para generar ecosistemas propicios para la inversión. El proyecto trabaja con el Estado y el sistema bancario para brindar estas condiciones.
Para fortalecer la transición energética de Bolivia, el programa promueve tres pilares fundamentales:
El desarrollo de los componentes «Eficiencia energética en los sectores público y productivo» y «Movilidad eléctrica en el transporte público urbano» del Programa para fortalecer la transición energética en Bolivia (ProTransición) contribuirá gradualmente a romper la dependencia de Bolivia del gas natural como base de su economía y su sector energético (exportaciones y generación de dos tercios de la electricidad). Esta dependencia se hizo evidente en 2023 con el anuncio del declive acelerado de esta fuente de energía.
La transición energética presenta importantes retos para el desarrollo de las energías renovables (aumento de la generación de electricidad a partir de fuentes sostenibles como la solar, la eólica y otras); una mejor implementación de la eficiencia energética (paneles solares e integración en la red); y el desarrollo de la movilidad eléctrica, que aún se encuentra en sus primeras etapas, pero que representa uno de los enfoques más innovadores de la movilidad urbana en las ciudades latinoamericanas.
Bolivia tiene la oportunidad de introducir los vehículos eléctricos en el transporte público, creando una nueva industria con infraestructura de recarga y promoviendo la adopción de los vehículos eléctricos. Junto con las medidas de eficiencia energética, esto contribuirá a la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) del país definida en 2022, con el objetivo de evitar 212 000 toneladas de CO₂ al año hasta 2030.
Las partes interesadas y los beneficiarios de los componentes implementados por el Programa para Fortalecer la Transición Energética en Bolivia – ProTransicioon incluyen:
Eficiencia Energética en los sectores público y Productivo
Movilidad eléctrica en el transporte público urbano.