- EnglishEnglish
- DeutschDeutsch
- FrançaisFrançais
- Noticias
En Villa María del Triunfo, uno de los distritos más poblados de Lima y con alta vulnerabilidad frente a riesgos sísmicos, dos historias reflejan el impacto de este esfuerzo: las de Miriam Cuadros y Natividad Ríos, quienes hoy viven con mayor seguridad junto a sus familias gracias al reforzamiento de sus viviendas.
Miriam Cuadros recuerda cómo su vivienda construida de manera progresiva y sin asesoría técnica, tenía debilidades estructurales que ponían en riesgo a toda su familia.
“Vivíamos con miedo. Sabíamos que la casa no era segura, pero no teníamos ni los recursos ni el conocimiento para mejorarla”, cuenta. Su acercamiento al proyecto Vivienda Progresiva (VIPRO) se dio a través de uno de sus aliados. “Supe de VIPRO a través del whatsApp informativo de Asociación Unacem. Me comuniqué al teléfono de la campaña Con Más Fuerza y me pusieron en contacto con un maestro de obra que me ayudó a identificar los riesgos de mi casa y me orientó paso a paso”, explica.
Gracias a este acompañamiento, Miriam pudo acceder a un maestro capacitado y concretar el reforzamiento de su vivienda. “Con más fuerza” es una iniciativa con acciones de marketing social diseñada para lograr la comprensión del riesgo, la sensibilización sobre la importancia de realizar reforzamientos, y la información de cómo acceder a una oferta adecuada.
Miriam financió una parte del reforzamiento con sus ahorros familiares (1,970 dólares) y el 60% restante fue a través del cofinanciamiento del proyecto, con una inversión aproximada de 1,700 dólares.
Las mejoras implementadas fortalecieron la estructura de su casa y redujeron significativamente su vulnerabilidad ante sismos. Ella ha continuado reforzando su vivienda, construyendo un muro de concreto por iniciativa propia, el mismo que le permite mayor estabilidad y seguridad.
Hoy, su vivienda no solo es menos vulnerable, sino también un espacio donde predomina la seguridad. “Ahora dormimos tranquilos. Saber que nuestra casa puede resistir un sismo lo cambia todo”, afirma.
Una experiencia similar vivió la Sra. Natividad Ríos, quien esperó muchos años para lograr una mejora en su vivienda, teniendo que vivir con el riesgo siempre presente. “Uno se acostumbra a vivir así, sabiendo que su casa puede estar construida sin la garantía de que sea segura”, señala.
Gracias a VIPRO, Natividad pudo reforzar su casa con un maestro capacitado y certificado, usando materiales de calidad durante el proceso. Además del impacto físico en la vivienda, destaca el valor del conocimiento adquirido. “Aprendí mucho. Ahora sé qué cosas son importantes en una construcción segura y puedo compartirlo con mis vecinos”, cuenta con orgullo.
Natividad, quien logró financiar el reforzamiento de su vivienda a través de sus ahorros de vida, el apoyo de su esposo y el co-financiamiento de VIPRO, sabe que hoy su familia está protegida y ya se encuentra realizando otras mejoras en su casa como los acabados de su piso.
Ambas historias evidencian que la reducción del riesgo de desastres no depende únicamente de grandes obras, sino también de intervenciones concretas a nivel comunitario y familiar. El acceso a información, asistencia técnica y soluciones asequibles permite que más personas tomen decisiones informadas sobre la seguridad de sus viviendas.
En esta fecha conmemorativa, desde Swisscontact continuamos trabajando para construir comunidades resilientes. Recordar a las víctimas de los terremotos también implica trabajar activamente para evitar que nuevas tragedias ocurran. Fortalecer viviendas es, en esencia, proteger vidas, porque los sismos o terremotos no matan a las personas, las estructuras mal construidas sí.
Las experiencias de Miriam y Natividad son parte de las 395 viviendas ya reforzadas a través de VIPRO y prueba de que el cambio es posible cuando se articulan esfuerzos y se pone a las personas en el centro. Porque una vivienda segura no es solo una estructura sólida, sino la base para un futuro con mayor bienestar y esperanza.