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Hablar de certificaciones, trazabilidad o acceso directo a mercados internacionales no era común entre pequeños productores hondureños. La producción se movía principalmente en circuitos informales y con escaso valor agregado. El desafío no era solo producir más, sino producir mejor y conectarse con mercados más exigentes.
Desde entonces, Swisscontact ha acompañado un proceso sostenido de transformación productiva, trabajando junto a actores públicos y privados para potenciar competencias locales y mejorar la integración de distintos sectores en las cadenas de valor.
En el sector café, más de 42,000 productores han recibido asistencia técnica, incluyendo a más de 9,000 mujeres que hoy participan activamente en decisiones productivas y comerciales. En cacao, más de 5,300 productores —entre ellos 737 mujeres— han mejorado sus prácticas agrícolas, alcanzado estándares de calidad y ampliado su acceso a compradores formales.
El apoyo de Swisscontact no se limitó a capacitaciones puntuales. Incluyó acompañamiento en certificaciones, adopción de prácticas sostenibles, optimización de procesos organizativos y fortalecimiento de vínculos comerciales. Para muchos productores, esto significó pasar de vender bajo condiciones inciertas a establecer relaciones más estables y competitivas.
La sostenibilidad ambiental dejó de ser un elemento adicional y se convirtió en un requisito para acceder a mercados internacionales, avanzando de la mano con la productividad.
Para Margarita la asistencia técnica fue clave: “Con el acompañamiento técnico mejoramos los procesos, nos fortalecimos en los controles de calidad y aprendimos a cumplir requisitos que antes parecían lejanos. Eso nos permitió llegar a mercados más formales.”
A lo largo de estos 30 años, Swisscontact ha evolucionado hacia un modelo enfocado en mercados y actores locales, buscando que los cambios perduren en los sistemas productivos.
Esto implicó trabajar no solo con productores, sino también con empresas compradoras, instituciones públicas, centros de formación y asociaciones empresariales. La coordinación entre estos actores generó condiciones más favorables para el desarrollo económico sostenible.
La incorporación de herramientas digitales —como plataformas de formación técnica virtual, sistemas de georreferenciación y soluciones de trazabilidad— amplió la cobertura y mejoró la eficiencia de las intervenciones, respondiendo a las demandas del mercado.
Con el tiempo, el trabajo se extendió más allá del sector agropecuario. Turismo sostenible, construcción, industria de la maquila y programas de formación para el empleo se convirtieron en áreas estratégicas.
Más de 89,000 personas han accedido a asistencia técnica en distintos sectores económicos. Jóvenes han fortalecido competencias alineadas con la demanda empresarial; micro y pequeñas empresas han mejorado su productividad; y personas migrantes retornadas han encontrado en la certificación de competencias y la formación técnica una vía para reinsertarse en el mercado laboral o emprender.
Estas acciones han contribuido a consolidar cadenas productivas y ampliar oportunidades económicas en diferentes regiones del país.
En tres décadas, Swisscontact ha gestionado más de 63,6 millones de dólares en Honduras para impulsar competitividad empresarial y empleo, con el respaldo de socios internacionales como la Unión Europea y KfW, y la participación de empresas multinacionales como Nestlé y Volcafé, dentro de esquemas de colaboración público-privada.
La experiencia acumulada en Honduras ha servido como referencia para otras operaciones en América Latina, donde actualmente se implementan 32 proyectos activos que aplican metodologías innovadoras, inclusivas y aprendizaje práctico, especialmente en la integración de pequeños productores a cadenas formales bajo estándares internacionales.
Treinta años después, el contexto presenta nuevos retos: adaptación al cambio climático, mayores exigencias ambientales y una competencia internacional más intensa. Sin embargo, el principio que ha guiado el trabajo permanece: desarrollar capacidades locales para que la competitividad se traduzca en oportunidades sostenibles.