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En los últimos años, miles de personas han cruzado fronteras en busca de protección, estabilidad y nuevas oportunidades. La movilidad humana no es solo un fenómeno migratorio: es una realidad profundamente humana que exige respuestas coordinadas, sensibles y sostenibles. Y precisamente allí es donde la colaboración regional comienza a marcar la diferencia.
Este es el espíritu que impulsó el reciente encuentro organizado por Swisscontact en el marco del Programa Regional de Desarrollo y Migración, financiado por COSUDE, cuyo objetivo fue reconocer y compartir las Buenas Prácticas 2024–2025. Fue un espacio donde instituciones públicas, organizaciones humanitarias y actores del desarrollo se reunieron para demostrar que, cuando se trabaja juntos, los cambios reales sí ocurren.
Estos mensajes estuvieron presentes en cada intervención, mostrando que la protección e inclusión de personas en movilidad humana requieren tanto estructuras sólidas como personas dispuestas a impulsar soluciones de forma colaborativa.
Las personas en movilidad humana suelen enfrentarse a riesgos elevados: desprotección, violencia, falta de acceso a servicios básicos y dificultades para integrarse económicamente. Aunque existen buenas iniciativas, estas solo prosperan cuando se respaldan con decisiones políticas claras, instituciones articuladas y recursos que garanticen continuidad.
Además, no siempre se trata de innovar. A veces el mayor impacto nace de poner en marcha lo que ya funciona, garantizar que llegue a los territorios y evitar que buenas ideas queden archivadas sin generar cambios concretos.
Como facilitador regional, Swisscontact impulsa espacios donde distintos actores pueden compartir aprendizajes, evidencias y experiencias reales. En esta ocasión, instituciones como SEPAZ, la Alcaldía de Bucaramanga, Save the Children, CIERTO, ACNUR y HIAS mostraron cómo están generando avances tangibles en:
Protección general y apoyo comunitario
Prevención de riesgos para niñas, niños y adolescentes
Empleabilidad y acceso a oportunidades económicas
Igualdad de género y fortalecimiento de autonomías
Gobernanza migratoria y coordinación institucional
Cada experiencia resaltó la importancia de la evidencia, la tecnología, el trabajo interinstitucional y, sobre todo, del talento humano como motor de cambio.
Durante el encuentro se alcanzaron hitos que fortalecen el trabajo regional:
Investigaciones académicas y datos actualizados permitieron comprender mejor el contexto, identificar vacíos en los sistemas de protección y orientar soluciones más efectivas.
Las organizaciones compartieron prácticas que ya están generando cambios, demostrando que la coordinación entre instituciones —cuando es real— sí funciona.
La colaboración interinstitucional se fortaleció, creando compromisos comunes para avanzar hacia respuestas más coherentes, eficientes y sostenibles.
Cuando la sociedad civil, los gobiernos locales, las organizaciones internacionales y los programas de desarrollo trabajan juntos, los resultados se sienten en los territorios.