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El Perú es uno de los territorios cacaoteros más ricos del mundo. En sus bosques y valles se concentra una diversidad sensorial que pocos países pueden igualar. Recientemente, esa riqueza llegó directamente a los paladares de especialistas suizos en chocolate durante una exclusiva cata organizada con el apoyo de Suiza, a través de su Cooperación Económica, como parte de su compromiso de promover cadenas de valor más sostenibles, trazables y competitivas.
El encuentro fue articulado por el Programa Suizo de Promoción de Importaciones (SIPPO), implementado en el Perú por Swisscontact, como parte de sus acciones orientadas a fortalecer el acceso del cacao peruano a mercados internacionales de alto valor.
La actividad, incluida dentro de la misión oficial de la Plataforma Suiza para un Cacao Sostenible – SWISSCO, fue mucho más que una experiencia sensorial. Fue un encuentro entre mundos: productores de origen y líderes de la industria suiza, biodiversidad e innovación, tradición y mercado de futuro.
Las y los asistentes degustaron chocolates elaborados con cacao proveniente de seis regiones emblemáticas. Cada uno con una historia propia, moldeada por el suelo, la altura, el clima y el trabajo de quienes cultivan y fermentan el grano.
La sesión incluyó perfiles de Piura, Cusco, Amazonas, San Martín, Ucayali y Junín. Tres de ellos, reconocidos a nivel internacional por su excelencia:
Con la metodología de descriptores de aroma, las y los participantes exploraron notas a frutas rojas, cítricos, nueces, caramelo, flores y maderas. Cada origen reveló un carácter único, una huella sensorial que ningún otro territorio puede imitar.
Cada muestra representó una oportunidad. El Perú tiene el potencial de liderar el mercado mundial de cacao fino, pero para lograrlo se necesita conexión. Para la industria chocolatera suiza, que demanda trazabilidad, cero deforestación y cadenas éticas, crear vínculos directos con productores de origen es fundamental.
Esta cata se consolidó como un puente estratégico. Especialistas de SIPPO, Swisscontact y Agromercado – MIDAGRI no solo presentaron perfiles sensoriales, sino también información comercial, oportunidades de exportación y datos clave sobre sostenibilidad y competitividad, con el propósito de generar vínculos comerciales que fortalezcan a las comunidades rurales y protejan los ecosistemas donde nace el cacao.
El encuentro contó con la participación de representantes clave del sector cacao y chocolate, cuya presencia dio solidez técnica, visión de mercado y respaldo institucional al encuentro. Entre ellos, Beat Vonlanthen, presidente de Chocosuisse; Christian Robin, director ejecutivo de Swissco; Petra Heid, gerente de sostenibilidad de Halba; Renzo Verne de Cocoasource; Yanick Lhommel de Max Havelaar; y Christoph Oberlack de la Universidad de Berna. Su participación no solo enriqueció el diálogo con perspectivas diversas y especializadas, sino que también reafirmó el interés de la industria suiza por construir cadenas de suministro éticas, trazables y competitivas junto al Perú.
Desde la Embajada de Suiza en el Perú estuvieron presente Mónica Rubiolo, directora de Promoción Comercial de SECO, y Massimo Bloch, director de la Cooperación Económica de Suiza. Su participación reflejó el interés estratégico por fortalecer alianzas comerciales éticas, trazables y de valor agregado con el Perú.
En nombre de Swisscontact participaron: Philippe Schneuwly, CEO; Saúl Díaz, director regional para América Latina; y Franz Baumann, director país en Perú. Su participación demuestra el compromiso institucional con cadenas de valor más competitivas, inclusivas y sostenibles.
Completando el panel de participantes fueron parte del encuentro los representantes de Agromercado, liderados por Luis Llanos, jefe de la institución y, Vilsic Bocangel, especialista en cacao y catador que condujo la actividad.
Vilsic Bocangel, especialista en cacao y catador lideró cata de chocolates originarios de Piura, Cusco, Amazonas, San Martín, Ucayali y Junín.
El cacao no es solo un producto de exportación. Para miles de familias rurales, es identidad, sustento y herencia cultural. Cuando un mercado reconoce su valor, también reconoce el esfuerzo y la historia de quienes lo producen. Al mostrar al mundo el potencial sensorial y comercial del cacao peruano, SIPPO y Swisscontact impulsan un comercio más justo, sostenible y competitivo, donde la calidad se premia y la biodiversidad se protege.
La cata cerró con ideas compartidas, entusiasmo y una visión común: un futuro donde los mercados valoren tanto el origen como el sabor; donde las relaciones comerciales sean transparentes y generen bienestar para productores y bosques por igual.
El cacao peruano aún tiene historias por contar. Con cooperación, visión y compromiso, estas historias seguirán viajando y el mundo querrá probarlas.