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En el departamento de Olancho, Honduras, una empresa familiar dedicada a la producción de agua purificada avanza en su proceso de consolidación empresarial, mediante la asistencia técnica especializada del programa SEC de Swisscontact. Agua Purificada de la Montaña es un ejemplo de cómo el acompañamiento técnico adecuado puede transformar una iniciativa productiva en una operación más eficiente, segura y preparada para crecer.
La empresa hondureña aprovecha una fuente natural ubicada a 1,300 metros sobre el nivel del mar. Análisis técnicos confirmaron que el agua era apta para el consumo humano, lo que motivó a sus propietarios, Vivian Tejeda y Raúl Cruz, a invertir de forma gradual en infraestructura y equipamiento. Comenzando una iniciativa familiar que evolucionó rápidamente hacia una operación en crecimiento, orientada al mercado local.
Simultáneamente con el aumento de la producción, también creció la complejidad operativa, la gestión de múltiples etapas de tratamiento, extensas tuberías y controles de calidad requería algo más que experiencia empírica.
Para sostener su crecimiento, la empresa necesitaba procesos más claros, controles fortalecidos y datos confiables para respaldar la toma de decisiones diarias.
En este contexto intervino el programa, una iniciativa que impulsa el emprendimiento mediante la transferencia directa de conocimiento técnico, aportado por expertos altamente calificados que colaboran de forma voluntaria y sin honorarios.
A través del SEC, Swisscontact conecta a profesionales senior internacionales con pequeñas y medianas empresas, facilitando apoyo práctico in situ para resolver desafíos concretos y fortalecer capacidades operativas, como es el caso de la empresa Agua Purificada de la Montaña.
Es así como el experto senior, Marcel Varenhorst, trabajó directamente en la planta, integrándose a la operación diaria y enfocándose en soluciones adaptadas a la realidad de la empresa. El acompañamiento priorizó mejoras prácticas y sostenibles, evitando recomendaciones teóricas difíciles de aplicar.
Su colaboración se centró en revisar y clarificar el flujo completo del proceso productivo, simplificar procesos para reducir riesgos operativos, introducir mediciones sistemáticas de pH y controles de calidad, y recomendar la instalación de un sistema de cloración automática para estandarizar la calidad y disminuir la dependencia de controles manuales.
El proceso productivo, hasta entonces poco documentado, reveló su complejidad. El agua recorre cerca de dos kilómetros desde la naciente hasta la planta, atravesando más de 300 tuberías y diversas etapas de tratamiento, entre ellas floculación, filtración, ultrafiltración, desinfección UV y ozonificación.
Gracias al acompañamiento técnico del SEC, la empresa desarrolló diagramas claros del sistema e incorporó una cultura de medición, registro y análisis de datos. Este cambio permite al equipo comprender mejor sus procesos, responder con mayor eficacia a limitaciones como la inestabilidad eléctrica y tomar decisiones operativas mejor fundamentadas.
Los cambios implementados abrieron nuevas posibilidades, los procesos son más claros y los controles fortalecidos, y ahora Agua Purificada de la Montaña se encuentra en una mejor posición para proyectar nuevas oportunidades de negocio, como la diversificación de presentaciones, la producción de hielo y el desarrollo de jugos naturales.
A diferencia de etapas anteriores, estas decisiones se toman ahora con una visión estratégica, sustentada en criterios técnicos y en una comprensión realista de las capacidades productivas de la empresa.
Siendo este un ejemplo claro que muestra el valor de un enfoque de desarrollo basado en la colaboración, Swisscontact no sustituye la iniciativa local: la potencia, mediante el trabajo conjunto, la transferencia de conocimiento aplicado y el fortalecimiento de sistemas, ya que el SEC contribuye a que las pequeñas y medianas empresas reduzcan riesgos operativos, mejoren su eficiencia y eleven sus estándares de calidad.
Al mismo tiempo, esta forma de cooperación técnica fortalece cadenas de valor locales y sienta bases sólidas para un crecimiento sostenible y la generación de empleo. Más que una intervención puntual, se trató de construir capacidades duraderas, impulsa procesos de aprendizaje aplicado que ordenan el crecimiento empresarial y preparan a las empresas para enfrentar nuevos desafíos del mercado con mayor resiliencia y competitividad.