Usamos cookies para optimizar este sitio web.
Al usar este sitio web, acepta nuestro uso de cookies.    Aprenda más

Claves de las finanzas inclusivas: productos asequibles y educación financiera

“Trabajamos la inclusión financiera en dos vías; la oferta y la demanda. Para ello es necesario contar con productos adecuados a los grupos tradicionalmente excluidos e institucionalizar la educación financiera para lograr la sostenibilidad”. Ariane Appel, especialista en finanzas inclusivas, explica los alcances de esta práctica destinada a que pequeños productores accedan a financiamiento para potenciar sus negocios.

La falta de una política orientada a quienes necesitan pequeñas sumas o no tienen todo lo necesario para llegar a los créditos y servicios es una barrera para el desarrollo de las economías regionales. Por eso, Swisscontact posibilita el acceso al financiamiento a través de la denominada inclusión financiera. Destinada a emprendedores y pequeñas empresas, ayuda a los clientes a comprender mejor el financiamiento y apoya a las entidades a desarrollar productos adecuados. En esta entrevista, Ariane Appel, despliega los detalles de lo que significa desarrollar un sistema financiero más inclusivo, la necesidad de tener mayor educación al respecto y el rol que juega Swisscontact en la unidad de dos mundos que, mirados desde lejos, parecen antagónicos.

 

Comencemos por hablar de la inclusión financiera. ¿ Qué es?

-Hablamos de inclusión financiera cuando existen productos adecuados, que sean fácilmente accesibles, de alta calidad, que respetan los principios de protección al cliente y – más que todo – cuando estos servicios son realmente utilizados. La simple oferta de un producto no necesariamente es inclusión financiera. Además, no debemos olvidar que la inclusión financiera no equivale únicamente a crédito, sino que se trata de brindar a grupos tradicionalmente excluidos un abanico de servicios financieros. Estos pueden ser ahorros, seguros, transacciones, hacer y recibir pagos, remesas, salarios, leasing, etc. Dichos productos deben ir acompañados de otros servicios como educación financiera orientada a los clientes o buenas prácticas (económicas, productivas, gerenciales, etc.) que, de alguna manera, ofrecen una garantía a la institución crediticia; una especie de reducción de riesgo.

 

En Swisscontact trabajamos con grupos que en la mayoría de los casos no tienen acceso a financiamiento de manera formal. Por tanto, necesitamos entender el sector en el que estamos trabajando, conocer si las personas ya están organizadas en grupos de ahorro y crédito, cuáles son los mecanismos que usan, cómo los usan y para qué. Cuando hablamos de finanzas inclusivas tenemos que entender que nunca es un solo producto el que da la solución sino la interacción de varios, siempre teniendo en mente qué es lo que necesita el cliente. Pensemos también en que existen segmentos con características específicas; jóvenes, mujeres, campesinos… todos cuentan con realidades y necesidades diferentes, y la oferta tiene que reflejar estas realidades. Puede que un crédito no sea lo más viable ni la mejor solución. Significa que tenemos que asegurar que los clientes tengan acceso a otras opciones, por ejemplo posibilidades de ahorros, que puede ser el punto de partida para lograr un desarrollo gradual.

 

Pareciera que entidades financieras y grupos excluidos pertenecen a mundos muy lejanos

- No necesariamente. A veces los productos financieros existen pero los clientes no los conocen. Otras veces las financieras no ven sostenibilidad en estos segmentos. Pensemos en que tradicionalmente las instituciones califican el riesgo de prestar a una persona o grupo basado en garantías y en la historia crediticia; pero los grupos con los que trabajamos, en la mayoría de los casos no tienen ni las garantías ni el historial. Las entidades perciben que ofrecer créditos a estos grupos es riesgoso, laborioso y costoso. Lo que se necesita es un acercamiento de ambos “mundos”, y ahí es donde Swisscontact tiene un rol clave al ayudar a las instituciones a entender mejor el sector con el que trabajamos para desarrollar diferentes estrategias. La idea es proponer alternativas como por ejemplo, utilizar recibos de pago de electricidad en lugar de una historia crediticia, simplificar los procesos de auditoría, que la entidad sepa cómo atender a estos clientes y los apoye en el desarrollo de modelos de negocio viables o que proporcione educación financiera.

 

El segundo punto es reducir las barreras. Es fundamental entender al cliente y su realidad, qué tipo de productos necesita, ofrecerle un espacio para que participe en el desarrollo del producto crediticio, saber cuánto puede pagar, qué intereses va a tener que costear, si pueden proveer efectivo colateral, por ejemplo. La innovación siempre es bienvenida pero a veces son los procesos más simples los que mejor funcionan; de la misma forma enfocarnos en el grupo más desafiante que existe no siempre es lo más recomendable, a veces es mejor empezar por lo que sabemos que más frutos va a dar a más personas.

 

¿ Cómo podemos hacer para cambiarle “el chip” a las entidades financieras y que desarrollen más productos asequibles?

- En Swisscontact apuntamos a un cambio de mentalidad, a lograr el acercamiento de todos los actores involucrados. Quisiera enfatizar que la selección de los socios tiene muchísimo que ver en el éxito de la implementación de un modelo de finanzas inclusivas y, por supuesto, depende de las políticas existentes en cada país. Por otro lado, las instituciones financieras tienen que tener una visión y misión que involucre a los segmentos excluidos. Si la institución entiende el business case, si asimila que es posible logar la sostenibilidad, entonces es viable trabajar con ellos. Pero debe estar en su ADN, desde la gerencia hasta los oficiales de crédito. Es un gran desafío.

 

En segundo lugar, muchas veces subestimamos la necesidad de apoyo de las financieras. Y es que se necesita bastante preparación antes de desarrollar o ajustar un producto. Recordemos que se trata de un sector que tal vez no sabe cómo dar respuesta un cliente que no calza con sus parámetros tradicionales; debemos proporcionar asesoría sobre mercado y necesidades de los clientes, identificación de potenciales socios, desarrollo de productos adaptados, acompañar en pilotaje, ajustes, evaluación, etc.

 

Y en el caso de las mujeres…

Las mujeres son de los segmentos que enfrentan grandes barreras todavía para acceder a servicios financieros. Cuando desarrollamos productos debemos ser conscientes de si son accesibles para mujeres también o si es necesario crear otro producto diferenciado. Investigaciones han demostrado que en algunos países – en donde el uso de tecnología para la inclusión financiera ha sido muy exitoso, la disparidad entre hombres y mujeres no se ha reducido, sino incrementado. Realmente tenemos que entender las necesidades y brindar apoyo específico. Quisiera remarcar que en el caso de las mujeres, la educación financiera es esencial, pero no solamente para la mujer sino que debe haber sensibilización a nivel familiar ya que entran en juego cuestiones culturales o tradicionales.

 

En Tanzania y Ruanda, por ejemplo, estamos trabajando a través de varios productos para mujeres emprendedoras, no usamos garantías pero sí mucha capacitación y sensibilización para las mujeres y sus familias. Además, es un modelo gradual; empiezan como pequeñas clientas y van creciendo con la institución financiera. Y trabajamos con clubs de mujeres que ofrecen lugares “seguros”, en donde encuentran consejo e intercambian sus experiencias, hay modelos a seguir y estructuras para mentoría. Prácticamente es un producto de mujeres para mujeres.

 

En general, las instituciones tienen conocimiento de que las mujeres manejan mejor el dinero, no solamente vale atender al segmento de mujeres para empoderarlas, sino que sabemos que invierten en educación, en salud, nutrición, vivienda, y además pagan a tiempo, el reto es que los productos y servicios reflejen sus realidades y lleguen hasta donde ellas están.

 

 

 

 

Perspectiva Global Guatemala Finanzas

Swisscontact
Swiss Foundation for Technical Cooperation
Hardturmstrasse 123
CH-8005 Zürich

Tel. +41 44 454 17 17
Fax +41 44 454 17 97
E-Mail info@STOP-SPAM.swisscontact.ch